Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por mis miedos infantiles y si tienes que marcharte desearía que te fueras del todo porque tu presencia sigue viva en mí y no me deja en paz. Estas heridas parecen no cicatrizar, este dolor es demasiado real, es demasiado profundo que ni el tiempo lo puede borrar. Cuando tu llorabas yo secaba tus lágrimas, cuando gritabas yo ahuyentaba tus miedos, he sostenido tu mano durante todo este tiempo pero tú todavía tienes todo de mí. Tú solías cautivarme, ahora estoy atada a la vida que dejaste atrás, tu rostro se me aparece en sueños que solían ser placenteros. He tratado firmemente convencerme de que te has ido, pero aunque todavía estas conmigo he estado sola desde el principio
Tal vez pienses que estoy loca y es verdad, un poco tengo que aceptar, pero si no te explico lo que siento dentro no vas a entender cuando me veas llorar. Nunca me sentí tan sola como cuando ayer de pronto lo entendí, mientras callaba la vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí. Y me explicaba que el amor es una cosa que se da de pronto en forma natural lleno de fuego, si lo forzas se marchita y sin tener principio llega a su final. Ahora tal vez lo puedas entender, que si me tocas se quema mi piel, ahora tal vez lo puedas entender y no vuelvas si no quieres ver que lloro por ti, que lloro sin ti, que ya lo entendí que no eres para mí.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario